Economía

Factor de localización industrial.

Un factor de localización que favoreció el desarrollo de estas manufacturas es principalmente el "histórico". Es conocida la tradición comercial en la comarca de Illueca; desde hace varios siglos Illueca mantiene una industria artesanal que se remonta, para algunos, incluso a la época de los mozárabes ( en plena Edad Media), aunque no se tiene constatación escrita, y con seguridad al siglo XVII (el arancel de 1.679 da cierta información acerca de una industria manufacturadora dedicada a la fabricación textil de forma manual en dicha localidad que abastecía los mercados del país). Estos talleres se mantuvieron hasta casi mediados del siglo XX, sus ruinas aún se conservan sobre las orillas del Aranda; Brea también fue un centro importante en actividades artesanales destinadas, en su caso, a la fabricación del calzado; son ya conocidos en tiempos de los moriscos (Edad Media, siglos IX al XV) sus centros de curtidos de pieles para el calzado. Esta tradición zapatera se ha mantenido hasta la actualidad en esta villa, pero a finales de los años 50, Illueca adapta a sus primeros puestos en producción regional.

Otro factor influyente será el hecho de que la industria del calzado no necesita de capital numeroso, pues "... su relación capital-producto es de las más bajas de toda la industria y no es imprescindible un fuerte capital, pues existe la posibilidad de obtener las máquinas necesarias en arrendamiento...". Es por tanto la iniciativa local que parte del propio municipio, la que impulsa su desarrollo.

Evolución y crisis.

Los orígenes de la producción de calzado en Illueca se sitúan en torno a los 50-60, si bien no se puede hablar aún con rigor de industria porque al principio sólo existían pequeños talleres artesanales que elaboraban manualmente alpargatas y sandalias destinadas al consumo local y comarcal. Estos años correspondiente a las personas que deciden venir a instalarse en el municipio.

En 1.966 esta actividad manual da un primer paso hacia su posterior afianzamiento; así tras esta etapa de confirmación continua otro notable apogeo desde 1.970 hasta 1.978, que (se calcula aproximadamente que una media de 55 empresas y talleres auxiliares se crean anualmente) convirtieron a Illueca en un punto de llegada de un cuantioso grupo humano, tanto de forma permanente, que ven en este pueblo la esperanza de alcanzar bienestar, como de manera pendular que en un devenir continuo y diario aportan su mano de obra a dichas fábricas (se calcula aproximadamente que un 30% de la población ocupada proviene del entorno próximo). Ambos tipos de migraciones continuaron a pesar de la llegada de la crisis del 1.973; sin embargo en Illueca todavía se mantendría una actividad boyante hasta 1.978-1.979, porque la dinámica propia de las industrias de bienes de consumo, como es la del calzado, han permanecido estables sin acusar tanto las repercusiones de la crisis.

Es a partir de 1.980 cuando se estanca el crecimiento de la industria del calzado y se hace más acuciante el problema del paro; en 1.981 ya hay cuarenta y cuatro personas desempleadas, dieciséis en busca del primer empleo y veintiocho parados frente a una población activa de 1.213 de las que 1.169 son residentes en el núcleo urbano de Illueca, y aumenta progresivamente el núcleo de inactivos, alcanzando en 1.987 a 173 personas, siendo su población activa de 1.078 personas.

Estas cifras de parados debemos tomarlas con cautela pues hay profundos cambios entre unos meses y otros a lo largo del mismo año, oscilando las cotas hacia la baja en épocas de preparación de la temporada (invierno y verano). Por lo que resulta de difícil cuantificación el resultado total de desempleados, por otra parte, la economía sumergida también puede llegar a estancar e incluso a elevar, en teoría, la tasa de paro al ser realizadas algunas tareas por población inactiva.

Las causas que provocaron la paralización en el crecimiento han sido:

- Por una parte la reducción de las exportaciones a Estados Unidos de América y a Gran Bretaña, sus dos principales importadores. Estados Unidos tras el debilitamiento del dólar adoptó como principal medida proteccionista reducir las importaciones y sobre todo las del calzado, por tanto sus compras a Illueca, causando en la población una cierta preocupación ya que perdía a uno de sus principales mercados. Además ambos países y en general sus posibles compradores de zapatos son atraídos por un nuevo producto situado en la región asiática, que con abundante mano de obra rebajan los precios, sustituyendo a Illueca en el mercado europeo. Hay que datar la fuerte competencia de Italia que elabora calzado de calidad con un diseño propio.

- Otro inconveniente deriva en la dinámica seguida por las empresas del sector: se organizan en pequeños talleres con una media de veinticinco empleados, o incluso menos; suelen trabajar sobre pedido, casi un 90 % de la producción, de manera que su dependencia con el exterior es muy fuerte, lo que lleva al empresario a continuas frustraciones entre inactividad y trabajo, originándose un grave problema tanto para el patrono, ante el pago de las cuotas de la seguridad social, como para el obrero, que se siente inseguro frente a la sombra del desempleo.