La Presencia de Illueca en América

Se dice con cierto "humour" británico que para los nacidos en estas tierras regadas por el Aranda no existen en el mundo paisajes inéditos y que los buenos hijos de esta localidad, se echan a los caminos apenas saben andar, demostrando su innata vocación viajera. Exageraciones aparte, lo cierto es que pululan por todos sitios gentes vinculadas con esta villa por algunos de sus antepasados, siendo legión quienes de alguna manera hincan en esta comarca sus raíces familiares. De ello nos dan fe y testimonio dos naciones de la América Central, Colombia y Panamá, donde si no abundan los illuecanos sí que proliferan los Illuecas como abundante muestrario humano.

En febrero del año 1984, una de las efemérides importantes la constituyó la toma de posesión de don Jorge Illueca en el cargo de Presidente de la República de Panamá, habiendo sido previamente Presidente de la XXXVIII Asamblea General de las Naciones Unidas

Recordemos que Panamá nació como Estado independiente de Colombia, el 18 de noviembre de 1903. La vida toda de Panamá gira alrededor de los intereses del Canal, su más importante uente de ingresos, condicionando tanto la política interior como la exterior. El Canal transoceánico que comunica el Atlántico y el Pacífico pasará a control del gobierno panameño el 1º de enero del año 2000

Estas connotaciones históricas ayudan a conocer la realidad de un pueblo que hicieron suyo los Illueca emigrados a Colombia alrededor del año 1822, y que según los datos familiares facilitados por un sobrino de don Jorge -don Arturo Illueca Herrando- salieron de la ciudad de Zaragoza rumbo al Continente Americano. Los datos suministrados por esta sola fuente de conocimiento son bastante precisos. Resultó que durante los años de la posguerra originada en España y Portugal por la invasión napoleónica, la postración económica en toda el área peninsular llegó a colapsar todas las energías vitales de los españoles, entre los que se encontraban los hermanos Januario, Alvaro, Pedro, Aníbal y Osmín Illueca. Los nombres del primero y del último parecen indicar que quienes abandonaron Zaragoza no fueron ellos, sino sus padres o abuelos, con una parada intermedia en la nación brasileña, donde pudieron nacer Januario y su hermano Osmín, nombres extraños en absoluto al santoral hispánico.

Los Illueca que desembarcaron en las costas colombianas fueron Pedro, Aníbal y Osmín, estableciéndose en la ciudad de Barranquilla, capital del departamento del Atlántico; Pedro y Aníbal, entretanto que Osmín lo hacía en la ciudad de Cartagena de Indias, la capital del Departamento de Bolívar. Un nieto de Pedro, Llamado como el abuelo, y una nieta de Osmín, llamada Ignacia, contraen matrimonio, y de este enlace entre primos segundos nacerá, entre otros, uno de los próceres de la joven nación panameña. Se llamaba Pedro-Manuel de Illueca e Illueca y figura entre las personalidades más descollantes del movimiento independentista de Panamá. En su condición de teniendte y abanderado del ejército y de la policía militar de Colombia, pudo ayudar a las fuerzas panameñas sublevadas contra la metrópoli de Bogotá. Formó parte del grupo de militares que arrestó a los generales Tovar y Amaya, cuando se trasladaban desde la ciudad de Colón a la de Panamá para disuadir al general Huerta que se sumara al movimiento secessionista, triunfante en fin de cuentas gracias al apoyo de los EE.UU., sin cuya colaboración armada jamás hubiera conseguido Panamá la anhelada independencia.

Fecunda sería la posteridad de don Pedro-Manuel, supuesto que se le conocen doce hijos, siendo el primogénito don Jorge Enrique Illueca y Sibauste, nacido en Panamá el 17 de septiembre de 1918. Por su gran preparación profesional y su largo entrenamiento político se le considera con entera justicia como uno de los hombres-clave del actual momento histórico de Panamá, a cuyo país ha representado ante la XXXVIII Asamblea General de las Naciones Unidas.

La formación jurídica de don Jorge Illueca en las Universidades de Panamá y de Chicago y su vocación decidida hacia el Derecho Internacional, le llevó a representar a su nación ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Fue profesor de Relaciones Internacionales y de Derecho de Tratados, así como también de Legislación Internacional, en la Universidad de Panamá. Ejerció la presidencia del Colegio Nacional de Abogados de Panamá en el doble bienio 1963-64 y 1967-68. Antes de su elección como Vicepresidente fue desde 1981 Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Panamá y Embajador en Misiones Especiales cerca de la República Argentina, Barbados, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, República Dominicana, Egipto, Grenada, Guyana, Israel, Paraguay, Perú, Trinidad-Tobago y Venezuela.

El "curriculum vitae" del doctor Illueca incluye también que fue signatario por Panamá de la llamada Declaración de Caracas, suscrita el 24 de julio de 1983 por los representantes de varias naciones sudamericanas y por el propio Rey de España, Su Majestad don Juan Carlos I, quien concedió a don Jorge Illueca la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, otorgando así a don Jorge-Enrique la condición de español honorario, aunque ya se estimaba como tal por sus antepasados aragoneses, que quiso investigar en Illueca con poca fortuna, al no existir en el vecindario de la población actual ningún representante de su apellido y casta, cosa que sucede normalmente con todos los apellidos de carácter topónimo, que suelen consolidarse al abandonar las familias sus lares de origen, lo que no sucede al continuar su residencia en los mismos.

Al revisar detenidamente los archivos parroquiales de Illueca, trabajo que nos ha facilitado en gran medida don Justo García Ruiz, al franquearnos la documentación existente en la Iglesia, hemos podido localizar en el siglo XVI las huellas de don Juan de Illueca, que no vacilamos en considerar como el genearca de su linaje y parentela. El tal don Juan de Illueca contrajo matrimonio con doña Roquea Navarra, y de su misma familia identificamos también a doña Ana de Illueca, casada con don Miguel Guali, y a doña María de Illueca, esposa de don Pedro Agón.

A partir de finales del siglo XVI dejan de figurar los Illueca en los registros de la villa de su apellido, impidiendo esta falta de datos rastrear la línea de sus descendientes, hasta que los redescubrimos en Zaragoza a principios del siglo XIX. Con estos datos, aunque someros, los Illueca de Panamá pueden tener la absoluta seguridad de que su solar familiar no es otro que la población cuyo nombre adoptó como apellido con anterioridad a la centuria décimo sexta. La propia antigüedad de estos Illueca originarios de esta villa resuelve la sospecha de que fueran judíos o moriscos. Por otra parte, en la expulsión de estos últimos en 1610 no figura ninguno con el apellido Illueca, lo que confirma nuestra creencia de que se trata de una familia de cristianos viejos llevados por los antepasados del papa Benedicto XIII a repoblar su patrimonio territorial a mediados del siglo XIV.